Reto #1: Aprendiendo a meditar

RECURSOS PARA EL RETO

¿De qué va este reto?

En este reto de #UnRetoAlMes, vamos a tratar de incorporar en nuestra vida un hábito al que recurrirás con total seguridad a lo largo de tu vida para calmar el estrés, la tensión, mejorar la toma de decisiones en situaciones críticas, y mejorar tu salud física y mental sin magia ni trucos.

Lo mejor de todo es que pare meditar no hace falta tener dinero ni siquiera ser fuerte ni el más rápido, sólo con algunos conocimientos previos, como los que veremos a continuación, y unos hábitos diarios, podemos beneficiarnos de este ejercicio milenario.

Ni siquiera la edad es importante. Las exigencias para meditar eficazmente son solo el conocimiento y la practica, nada más.

Antes de comenzar y entrar en detalles con el reto de este mes, te recuerdo que tienes a tu disposición un ejercicio en audio para que mejores tu respiración abdominal consciente.

La meditación es un ejercicio placentero que mejora nuestra calidad de vida en muchos aspectos.

¿No me crees? ¡Comenzamos!

¿Cómo disfrutar de una meditación efectiva en casa?

√ Medita siempre en la misma habitación

Para llegar con más rapidez a una meditación profunda es necesario evitar distracciones.

Por ello es importante meditar en el mismo lugar siempre para que así conozcamos bien el medio que nos rodea, nuestro cuerpo se habitúe al ambiente y posibles sonidos de fondo que puedan surgir.

Además, cuando practicamos meditación en un mismo lugar, creamos un condicionamiento a ese entorno al que asociamos con calma, sosiego, e intimidad.

√ Acondiciona tu estancia

La meditación oriental clásica aconseja meditar hacia el Norte o hacia el Este para canalizar mejor los puntos magnéticos de energías.

Por ejemplo, puedes averiguar donde está el Este si por la mañana temprano te fijas en qué dirección sale el sol. De esta manera puedes colocar una figura de Budha o algún otro objeto inspirador para indicarnos el Este.

Algunos objetos son fundamentales como por ejemplo: un cojín para sentarnos en el suelo, una silla si preferimos hacerlo sentados normalmente, incienso con un aroma suave y a ser posible ecológico, un símbolo o figura inspirador como un Budha, y si puedes permitírtelo, un cuenco tibetano que puedes usar para marcar el inicio y el final de la meditación.

Las personas que comienzan a meditar se encuentran con algo nuevo, un ejercicio en el que las prisas, la resistencia y la fortaleza no sirven para nada.

Intenta meditar con la puerta cerrada y con poca luz en la estancia.

√ Cómo meditar si es tu primera vez

Estos conceptos son propios del ego y la meditación no entiende de eso.

Precisamente, la meditación es un momento en el que nada de cuanto existe sirve, ni siquiera tú.

La meditación es el arte de sentir amor y paz sin necesidad de nada más, salvo el acto mismo de meditar.

Esto que puede resultar difícil de entender, lo irás viendo conforme avances en tus ejercicios diarios.

√ Apreciaciones previas a tener en cuenta

Esto no es una competición donde se hace bien o mal, nadie te mira y no tienes que superarte ni exigirte nada. Estos momentos son solo para fluir y desconectar.

Al principio concentrarnos será difícil ya que no estamos acostumbrados y tendemos a la dispersión, es decir, a asociar un pensamiento con otros y encadenarlos dejándonos llevar. Si te pasa esto, no te preocupes, vuelve a centrarte en la respiración, es normal que ocurra.

Con el paso del tiempo te pasará con menos frecuencia.

Cuando llevemos unos días meditando, podrás ampliar el tiempo a 10 minutos por sesión.

Esta iniciación a la meditación en casa tiene como objetivo incorporar este hábito en tu vida, familiarizarte con el ejercicio, adoptar una habitación para ello y aprender que tienes un momento del día que es solo para la paz y la calma.

¿Para qué sirve la meditación?

  • Controlar nuestros pensamientos,
  • Mejorar nuestra motivación y fuerza de voluntad,
  • Disminuir el estrés y la tensión emocional,
  • Encontrar más fácilmente la serenidad y el sosiego,
  • Mejora el equilibrio mental
  • Aporta ánimo mejorando la felicidad y el sistema nervioso en general

Reto del Mes:

Primera parte

Para comenzar a meditar te recomiendo sentarte en una silla.

También puedes hacerlo tumbado pero podrías quedarte dormido y eso no es lo que queremos con la meditación.

Imagino que ya habrás elegido un rincón o habitación adaptada y que dispones de unos minutos al día para calmar tu cuerpo y tu mente.

Ahora necesitamos crear un ambiente de sosiego. Para ello enciende una barrita de incienso que tenga un olor suave, si no dispones de incienso, puedes usar algún aceite esencial que te inspire calma.

Algunas personas aconsejan también colocar una piedra de cuarzo cerca de donde vamos a realizar la meditación ya que éste favorece la relajación y la calma.

Siéntate cómodamente colocando los pies en el suelo y manteniendo tu espalda recta, erguida, pero sin tensiones.

Mantén la cabeza recta hacia arriba con los ojos suavemente cerrados.

Descansa las manos sobre tus rodillas (si tienes un cuenco tibetano comienza por hacerlo sonar suavemente).

Acompaña el sonido con tres inspiraciones profundas manteniendo un poco el aire antes de expulsarlo y liberando las tensiones y pensamientos tóxicos mientras exhalas.

Si eres flexible, puedes usar el cojín, aunque yo te recomiendo que no lo hagas aún ya que la idea inicial es que te lleves una buena sensación de estos primeros pasos.

Una vez terminadas las tres respiraciones profundas, durante los próximos 5 minutos respiraremos de manera lenta, calmada, y sin forzar.

Ahora que estás [email protected], nuestra mente comienza a hacer ruido, es decir, vienen y van muchos pensamientos, ideas, imágenes,… que pueden ir desde: » me pica la cara y quiero rascarme» a «no consigo relajarme y empiezo a sentirme nervioso por no poder hacerlo».

Algunas personas hablan de aburrimiento, y es que estamos viviendo constantemente en el hacer, en la acción, de manera que nuestra mente no está acostumbrada a no hacer nada.

Llegados a este paso podemos hacer dos cosas: o quedarnos observando qué es lo que sucede en nuestra mente, o bien realizar un ejercicio básico de meditación como el siguiente.

Segunda parte: Ejercicio de meditación de la playa

Imagínate que estás sentado en la playa. No hay nadie. No tienes calor ni frío. Está anocheciendo y corre una suave brisa.

Te sientes calmado y relajado, y el sonido de las olas es suave y te lleva poco a poco a una calma interior. 

A lo lejos ves una luz tenue que sale del mar y que se acerca poco a poco a ti.

Flota y desprende paz.

Cuanto más se acerca más relajado y en calma te encuentras.

Cada vez está mas cerca y va directamente a tu frente.

Te dejas llevar por los sonidos y por el ambiente y cuando la luz toca tu frente, todo tu cuerpo se desprende de tensiones y tu mente queda liberada de pensamientos quedando vacía y en paz.

Practica este ejercicio después de haber realizado la primera parte, e intenta concentrarte cada vez que lo practiques en más detalles de la playa con el fin de interiorizarla.

Esas sensaciones y este ejercicio de abstracción, puedes utilizarlo siempre que quieras en situaciones de estrés.

Deja un comentario en el grupo privado de FACEBOOK con tu experiencia, dudas o sugerencias y comparte con nosotros qué te ha parecido este reto.

¡Hasta el próximo mes!