Cómo hablar en público: 10 Trucos y Consejos Eficaces

Cómo hablar en público: 10 Trucos y Consejos Eficaces

A algunos profesionales les trae «de cabeza» hablar en público, y no me extraña. Cada día hay más personas que descubren que el miedo escénico es una barrera en su carrera profesional difícil de solventar. Y es que la oratoria a veces puede ser todo un reto personal.

En este nuevo capítulo pretendo mostrarte algunos trucos para hablar en público que podrías completar con dos cursos adicionales como son: «Potencia tu carreta y habla en público con confianza» y «Realiza presentaciones efectivas para convencer a tu audiencia«.

Aprender las técnicas para superar el miedo escénico, dar una conferencia con fluidez o comunicar delante de personas desconocidas, es un salto inevitable si queremos tener éxito profesional.

Este puede ser un tema bastante extenso, yo solo trataré aquí algunos trucos y aspectos claves que podrán calmar tus nervios a la hora de dirigirte a los demás, y exponer tu tema frente a una multitud de personas que no apartan la mirada de ti.

Ejercicios para hablar en público

1- Cómo ganar seguridad para hablar mejor en público

Ganar seguridad en uno mismo puede ser una de las cosas más demandadas por los profesionales.

Un método eficaz es conocer bien el tema del que vas a hablar.

CONSEJOS: Haz esquemas usando tarjetas, llévalo preparado de casa y practica si es preciso delante de tu familia, amigos, incluso ponte muñecos en una habitación y comienza a practicar, no te pongas límites en tus aprendizajes.

Déjate llevar, solo habla de aquello que sabes, ni más ni menos.

¡PRIMERA CONSULTA PSICOLÓGICA GRATIS! - SABER MÁS AQUÍ. ¿HABLAMOS?

Entre temas o apartados, mientras das tu charla, puedes contar una pequeña anécdota, algo que te sucedió y que pueda parecer gracioso.

Prepárala antes en casa y cuéntala cuando quieras recuperar la atención de los demás, sientas que estás siendo un poco aburrido, o cuando te quedes en blanco. Ganarás tiempo y confianza.

Pero claro, una anécdota graciosa o simpática y sin pasarse, así el público te verá cercano y te hará sentir más distendido y relajado.

2- Una buena introducción para calmar los nervios

Prepárate una buena introducción, una primera impresión buena en tus oyentes puede dirigir los siguientes minutos hacia una conferencia fácil y rápida, o hacerla muy difícil e insoportable.

Siendo original, simpático o cercano llamarás la atención.

El público posiblemente llevará un rato escuchando a otros ponentes y les vendrá genial que seas diferente al resto. Te recordarán porque empatizaste con «su cansancio». Retomarás la atención de todos, y nada mejor que hacerlo con unas risas.

«Empatiza con tus oyentes usando el humor» 

Ser serio y demasiado sobrio puede parecer distante.

Tu charla puede ir alejándose de todos con el paso del tiempo y luego será muy difícil hacerlos conectar de nuevo con tu temática.

3- Qué lenguaje usar a la hora de hablar en público

Usa un lenguaje adaptado a tu público, ni más ni menos.

Olvida usar palabras demasiado técnicas pues parecerás presuntuoso, y tampoco uses un lenguaje demasiado coloquial cuando tus oyentes tienen un nivel técnico elevado o esperan mucho de ti.

Tu tono de voz (o prosodia) debería tener ciertos altibajos, de forma que hagas énfasis en aquellas palabras importantes. Olvida la voz monótona y apagada.

Al final serás como un ruido de fondo que molesta la charla que tienen entre ellos. Parecerás aburrido y aunque te hayas currado un vídeo o una presentación de crack, nadie prestará atención.

Hablar de una forma calmada, además de aportar más seguridad, nos permite pensar antes de hablar con mayor eficiencia. Nos prepara para el segundo párrafo que vamos a decir.

4- Aprender a expresarse

El lenguaje corporal es muy importante. Y punto.

Sácate la mano de los bolsillo POR FAVOR! Nadie querrá robarte la cartera estando encima del escenario.

Lo más importante que tienes para hacer énfasis y causar impresión, son tus manos y brazos. Úsalos para «subrayar» aquellas palabras o frases que quieras destacar.

Por ejemplo, las que usas en negrita en un texto pueden ser un claro ejemplo de lo que intento decirte.

Dilas con un tono más serio y elevado, y vuelve a repetirla para que quede clara. Decir que luego volverás a mencionarla más adelante porque es importante, llamará la atención de tus oyentes y alguno la anotará precipitado en el papel.

hablar en publico
Hablar en público puede perfeccionarse

5- Qué hacer antes de ir a una conferencia si yo soy el ponente

Para perder el miedo a hablar en público, aunque pueda parecer una tontería, ve bien hidratado y evita las comidas copiosas desde el día antes a la conferencia. Por el contrario come frutas, tómate alguna infusión, y evita bebidas estimulantes como el café o el té.

Un truco que aprendí en mis competiciones de maratones era que la noche que debías dormir bien no tenía que ser precisamente la noche antes de la prueba, si no la segunda noche anterior a la misma.

En una conferencia pasa igual, no te preocupes si no has dormido bien, puede ser normal, la anterior es la que te dará la energía y precisión que necesitas.

Un buen consejo puede ser realizar una actividad física o ejercicio suave por la mañana y darse una buena ducha luego.  Y nada de repasar el tema la noche antes.

Sal con tu pareja, diviértete, ve al cine, haz como si no fuera a pasar nada al otro día. Todo irá bien. Esto mejorará tu técnica para exponer las ideas principales.

6- Cómo concentrarme en una conferencia

Cuando un ponente dice que intentemos no interrumpirle y que dejemos las preguntas para el final, nos centramos más en escucharle, y cuando nos surja una duda, la anotaremos para resolverla al final. Esta técnica mejorará tu exposición.

Dar tu charla y dejar la preguntas y dudas para el final puede ser un buen método, así no sufrirás tantas interrupciones y te concentrarás más en tu temática.

La parte negativa es que puede haber personas impulsivas que levanten la mano, por ello no estaría mal dejar claro al principio que recomiendas, para una mejor experiencia de la temática y mejor captación de los aspectos fundamentales de la misma, dejar las preguntas, dudas o sugerencias, para el final de la exposición.

Si cometes un error, réstale importancia y retoma tu conferencia con humor, si es preciso.

Por ejemplo, imagínate que te equivocas al decir una palabra en inglés y escuchas unas risas, puedes decir algo simpático como: «ese día falté a clases de inglés» o «disculpad, mi alemán es muy malo». La gente se reirá y ese simple gesto hará que te vean más seguro de ti mismo, porque has podido resolver un ligero traspiés en mitad de tu conferencia.

Normalmente nos vemos a nosotros mismos más nerviosos de lo que la gente nos ve. Y nadie va a una conferencia a reírse de nadie, si no a aprender. Así que limítate a dar tu temática.

7- Cómo usar la imaginación para entrenarme ante una conferencia

Muy importante es vernos a nosotros mismos encima del escenario, con las luces apuntándonos directamente a la cara, y sintiendo ese espacio abierto y rodeado de gente que nos observa.

Cámaras de vídeos que intentan captar cada fallo, cada movimiento, y registrar cada palabra. Todo eso y más hay que imaginar o visualizar.

Esta técnica es muy usada en terapia, e incluso en entrenamiento de deportista.

Sería conveniente conocer el contexto físico donde daremos esa charla. Si podemos visitarlo días antes mejor, así podremos trabajar con esas sensaciones en casa mediante sesiones de imaginación y visualización.

¿Cuántas personas aproximadamente irán a verte? ¿Qué tipo de público será? ¿Tienen aproximadamente la misma edad? ¿Qué materiales tienes para transmitir lo que sabes?

La exposición en imaginación producirá, si se realiza junto a un profesional, un desvanecimiento progresivo de todos esos miedos o dificultades que puedes tener al enfrentarte a una situación como esta.

8- Cómo mantener la atención mientras hablo en público

La idea es centrar tu atención en el tema que vas a impartir y no dejarte llevar por sensaciones nuevas, distractoras, o imprevistas.

Por ejemplo, es muy común estar nervioso antes de subir al escenario, de forma que ese nerviosismo aumenta conforme se acerca nuestro turno.

Algunos salen fuera y esperan que les llamen, otros miran el móvil o llaman a alguien que les tranquilice, otros se quedan mirando al ponente que les precede para ver como lo hace, o miran al público desde algún rincón de la sala.

Cada uno tenemos nuestros trucos y técnicas que hemos ido aprendiendo. Si no las tienes búscalas, y si las tienes y te son útiles, sigue haciéndolas, para qué cambiarlas.

Otro aspecto que puede ponerte muy nervioso son los silencios. A veces nos quedamos en silencio porque nos hemos distraído, estamos nervioso, o hemos cometido un error con la exposición del «Powerpoint» y nadie se ha dado cuenta aún. Si hay silencios, no pasa nada.

Y tampoco pasa nada si alguien sale de la sala mientras hablas. Si alguna persona a la que quieres sorprender se pone a charlar con la persona que tiene al lado mientras tú estás tratando ese tema que tanto te gusta, no pasa nada.

Si resulta que te has saltado una frase importante, la dices cuanto antes o la dejas para el final, y no pasa nada. Al final los oyentes se centrarán en tu temática que es lo que han venido a ver.

9- Cómo evitar ponerme nervioso o tener miedo ante los oyentes

No puedes. Si ya estas nervioso no evites estar nervioso. No podrás. Tampoco evites tener miedo, no podrás.

No podemos dejar de estar nervioso porque sí, por pensarlo, simplemente déjalo ir. Intentar cambiar algo que no se puede, y además encima de un escenario, te pondrá más nervioso aún, y podrías llegar a bloquearte.

En cambio dirige tu atención a continuar, mira las tarjetas y sigue.

Fíjate, hay tres tipos de personas que sienten fobia, ansiedad, o miedos a la hora de dar una conferencia o hablar en público: las que tienen el miedo antes, las que lo tienen durante, y las que lo tienen después de haberla dado. Aunque podemos tener miedo en las tres situaciones, generalmente tenemos más miedo en una ellas.

Dependiendo de en qué momento tengas miedo, los psicólogos trabajamos de una forma o de otra, y además eso nos indica qué tipo de personalidad tienes.

Un pequeño truco es mirar al «infinito» mientras das la conferencia, porque a veces podemos distraernos con el comportamiento de los oyentes. Otros prefieren bajar e interactuar con ellos, dependiendo de cómo sea tu personalidad y de lo cómodo que te encuentres en la conferencia harás una cosa u otra.

10- Qué medicamento tomar antes de hablar en público

Algunos profesionales toman medicamentos para encontrarse más relajado y concentrado en el tema que van a exponer. Yo personalmente no aconsejo tomar nada, pero un medicamento muy usado en exámenes de oposiciones, entrevistas y en conferencias es un beta-bloqueante llamado propanolol o Sumial en su nombre comercial.

Este medicamento reduce algunas reacciones del sistema simpático como pueden ser la frecuencia cardíaca, sudoraciones, palpitaciones, nerviosismo en manos y piernas, etcétera.

Por supuesto, si vas a tomar algo, consulta con tu médico. Yo personalmente creo que el uso de algunas técnicas, entrenamiento supervisado y práctica, pueden convertirte, o corregir si ya lo eres, en un gran ponente.

Conclusión

Hay muchos profesionales que tienen un conocimiento valioso de algunos temas pero por miedo a dirigirse a una multitud de personas en una sala, prefieren decir que «no les gusta», «no saben demasiado de la materia», o simplemente buscan otra excusa para no enfrentarse al hecho de hablar en público.

Podríamos remontarnos a analizar su personalidad e incluso el estado de salud de su autoestima.

Pero sin duda es una pena, tanto para su carrera profesional como para las personas que quieren oírle hablar, que estas personas no consigan traspasar esa barrera del miedo.

¿Te gustaría compartir algún truco para hablar en público?

¿Me ayudas a compartirlo?