Soy un cabezón autodidacta, ¿eso es bueno?

Soy un cabezón autodidacta, ¿eso es bueno?

Por educación, inconformismo, idea excesiva de justicia mundial, o porque la papilla que me daba mi madre estaba adulterada, busque la razón que busque, mi actitud no cambia.

Y harto de buscar el porqué de las cosas pasadas, termino aceptando que soy un cabezón autodidacta, un quijote 2.0, una persona autoexigente.

Algunos consejos de amigos y familiares siguen resonando en mi cabeza sobre todo cuando me encuentro sin apenas fuerzas o ánimos para seguir: «tío, relájate un poco», «sal más y diviértete», o «confórmate ya con ese trabajo y no busques otro, que la vida es difícil».

Y si, funciona eso de mal de muchos consuelo de tontos pero, ¿qué hago con esa fuerza que me empuja a seguir mejorando?

La bandera del romántico

El espíritu libre que abandera a las personas autodidactas es fácil verlo en la estepa desértica de la indefensión.

Y es que caminar contra corriente , cuando las caras que ves venir de frente observan tus pasos con incredulidad, es, para nosotros, un indicativo de que vamos por buen camino.

Desde pequeño estamos acostumbrados a sentirnos raros, diferentes, incansables,… y ya de mayor (en breve cumpliré 40 años) nos acostumbramos a esos ojos prejuiciosos.

Mi zapato

¿Es emprender el zapato que encaja a la perfección en una persona autoexigente y explorador de caminos nuevos y arriesgados?

Seguramente los emprendedores actuales tengan personalidades parecidas:

  • necesidad de ver nuevos horizontes,
  • explorar,
  • destacar por tener valor y arriesgarse con mesura,
  • inconformistas y atrevidos,
  • ansia de aprender, etcétera.

Vamos, que nos da calambre el sofá. Preferimos una vida llena de caídas pero con paisajes inimaginables, a quedarnos quietos y esperar que las cosas cambien por arte de magia.

Y esto me recuerda al librito de «Quién se ha llevado mi queso» que, si no lo has leído, hazlo ya.

Y es que encontrar el camino es a veces más difícil que andarlo. Pero para eso estamos nosotros, para que nuestras huellas sean borradas con el sudor de los cobardes.

Y ahora que has llegado hasta aquí, ¿que opinas? ¿Es bueno o malo ser inconformista?

¿Me ayudas a compartirlo?