¿Lo tuyo es Amor o Dependencia Emocional?

A todos nos ha pasado alguna vez. Las flores tienen un olor más intenso y sin darnos cuenta dejamos de lado a los amigos para pasar una tarde mirando al cielo… pero, ¿es esto amor o dependencia emocional?

La fina línea que delimita un concepto de otro requiere de un esfuerzo de autoconocimiento por tu parte, ya que tener una relación tóxica con otra persona, puede convertirse en algo muy distinto al amor.

Y es que en una relación cada persona busca algo diferente: unos a su media naranja, otros a la naranja entera, y otras personas buscan algo totalmente distinto, por ejemplo una manzana. Pero todas al final comienzan una relación por que algo les atrae o les motiva. Entonces,…

¿Cómo puedo saber si mi relación actual (o la que tuve en el pasado) es dependencia emocional?

Lo primero que vamos a hacer es definir el concepto para que nos resulte más fácil su identificación, y luego citaremos los síntomas más destacados para que descubras el tipo de relación que tienes.

¿Lo vemos?

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional es un estado de vinculación afectiva con otra persona (también llamado apego afectivo o adicción al amor) cuando sentimos una necesidad de afecto hacia la otra persona con el fin de llenar las carencias de amor, cariño y atención que nos faltan en la actualidad.

Por otra parte, puede darse una dependencia en la pareja que no tiene porqué ser emocional, sino más bien orientada a la productividad, seguridad, y estabilidad tanto económica como familiar.

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Según nos explica un experto en la materia como es Jorge Castelló, esta última tiene un origen diferente que, como la anterior, no muestra que la dependencia emocional puede surgir en la infancia.

¿Qué es la codependencia emocional?

No es raro encontrar relaciones donde uno de ellos tiene una personalidad dependiente y el otro una narcisista dándose un fenómeno de codependencia emocional entre ambos sujetos.

Es decir, por decirlo de alguna manera, ambos se benefician del otro ya que se complementan aunque no podamos decir que de una manera deseable en el amor.

En una relación de dependencia emocional, no siempre nos encontramos con una persona sumisa.

Por ejemplo, las personas con trastornos narcisistas de la personalidad necesitan que alguien esté a su lado adulando constantemente su persona, y reforzando de alguna manera su ego y su comportamiento. De manera que no tienen un comportamiento sumiso sino más bien de dominación.

A este tipo de dependencias las llamamos dependencia emocional dominante.

Dependencia emocional y autoestima

En este tipo de relaciones, la baja autoestima está presente desde la infancia hasta la edad adulta, donde las relaciones de pareja pueden ser más intensas.

Fortalecer y mejorar la autoestima es primordial para salir de este tipo de relaciones tóxicas que pueden llevarnos a situaciones complicadas tanto si somos nosotros quienes sufrimos esas carencias como si la sufren la otra persona.

Hay relaciones con dependencia emocional que resultan ser tóxicas
Hay relaciones con dependencia emocional que resultan ser tóxicas

7 Síntomas para detectar la dependencia emocional en pareja

A la hora de superar una dependencia emocional, es importante detectar y conocer sus síntomas, tanto en el comportamiento como en al forma de pensar o expresarnos.

Llegar a sufrir una depresión o tener ideas suicidas cuando en mitad de una relación de dependencia emocional sufrimos una ruptura en la pareja, no es un disparate, hay que tratarlo bajo la supervisión de un profesional en la materia, preferiblemente por un psicólogo especializado en dependencia emocional.

Aún así, reconocer algunos síntomas, tanto en ti como en tu pareja pueden ayudarte a dar los primeros pasos de autoconocimiento y consciencia. Los síntomas que se exponen son tanto de la dependencia sumisa como de la dominante.

Veamos ejemplos de algunos de ellos que pueden dar señales de alarma.

Problemas de autoestima

Cuando vais a hacer juntos, sueles dar prioridad constantemente a la felicidad del otro antes que a la tuya (sumisión), o bien manipulas a tu pareja con el fin de que haga lo que quieres (dominación).

Culpabilidad y autocrítica

Sueles sentirte culpable cuando no haces feliz a tu pareja de manera que te esfuerzas por complacerle. Si se enfada, aunque sea por alguna tontería, eres incapaz de contestarle y terminas aceptando que eres tú la persona culpable de su infelicidad y enfado.

Miedo a perder a la otra persona

Tu pecho da un vuelco y no puedes respirar si, de pronto, piensas o te dice que te dejará y terminará con la relación. El miedo al abandono es casi constante y terminas viviendo una relación que no te hace feliz.

Es un miedo catastrófico y redundante que lo convierte en patológico. Tener seguridad en la relación es muy importante para garantizar el éxito de la misma y vuestros proyectos comunes.

Manipulación y chantaje emocional

Haces, dices y piensas cosas con el fin de no perder a tu pareja nunca, sin importarte si ella es feliz o no.

Así que, si eres una persona sumisa buscarás estrategias que llamen su atención y no te deje, calcularás más que amarás, y la espontaneidad de una relación sana dejará de existir para centrarte solamente en aquello que te importa y quieres conseguir de ella.

Asertividad y libertad para decir lo que piensas

En ocasiones, das la razón a tu pareja para evitar discusiones, aunque al final seas tú quien pierda.

Este comportamiento hace poco a poco que pierdas tu propia identidad, opinión y derecho a expresarte con libertad.

Tu felicidad no depende de ti, sino de la relación y de tu pareja

Tu estado de ánimo depende del estado actual en que se encuentre tu pareja, es decir, si estáis bien, tú estás bien, y si no, la tristeza y el miedo se apoderan de ti mientras que la otra persona puede no sentir lo mismo.

Las subidas y bajadas de tu estado de ánimo son casi constantes.

Adiós a tus amigos, familiares y compañeros de trabajo

El abandono de tu círculo social, tanto de amistades como de familiares, es uno de los síntomas más característicos que dan señales de que una dependencia emocional en la pareja está alcanzando límites preocupantes.

Tanto si has sido tú como si es tu pareja quien te indica que debes dejar de ver a ciertas personas que para ti son importantes, una relación tóxica está dando sus primeros pasos.

Por qué se da la dependencia emocional en pareja

Las causas de este tipo de dependencia afectiva pueden ser varias pero los estudios coinciden en que, mayoritariamente, es producida porque en algún momento de nuestra vida temprana (o niñez) hemos sufrido falta de atención, cariño y comprensión por parte de las personas más importantes de nuestra vida cuando somos pequeños, es decir, nuestros padres.

De esta manera, casi sin darnos cuenta, pretendemos satisfacer esas carencias afectivas que arrastramos desde hace años en la pareja.

Así que creamos una vinculación afectiva hacia nuestra pareja ya que «ella es la persona que puede darme lo que necesito, lo que me falta», el problema es que esa vinculación no es incondicional, sino que tiene un precio, busca un interés.

Test de dependencia emocional

Los test son grandes herramientas que usamos los psicólogos para profundizar en algunos aspectos que pueden pasar por alto a la hora de una entrevista psicológica diagnóstica, por ello, para que tú [email protected] puedas autoconocerte, he seleccionados dos test de dependencia emocional que pueden ayudarte.

Te recomiendo el test de Nicolás Moreno ya que profundiza un poco más.

¡¡Ahora si!! ¿Te quedó alguna duda? Déjalo en comentarios y estaré encantado de responder.

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